
Campaña de Listerine, anuncia que mata al 99% de los gérmenes.
De la mano de la agencia de publicidad JWT, de São Paulo, Brazil
Ampliando el tamaño del anuncio podemos ver, en cada uno de los anuncios de los diversos productos de Listerine, a pobres gérmenes desconsolados en su cumpleaños, su boda o en una isla.




Para este proyecto, cuyo fruto han denominado Quickies, el Media Lab del MIT, ha usado un chip de radiofrecuencia y una base de apoyo para la escritura que reconoce lo que el usuario quiere apuntar, tecnología de Inteligencia Artificial y para el reconocimiento de tinta. El resultado es que los Post-its del futuro podrán ser buscados y localizados, y enviarnos mensajes de recordatorio al teléfono móvil, incluso a una hora específica si se ha escrito en el papel. También pueden buscarse de forma electrónica gracias al chip de radofrecuencia. Si se deja un Quickie marcando un libro y se pone en la estantería con lector RFID se podrá localizar posteriormente buscando desde un PC el texto de la nota.
Historia del Post-It
Art Fry descubrió el milagro del papelito amarillo cuando buscaba una forma de marcar su libro de himnos eclesiásticos sin dejar huella permanente y sin que se cayera el marcador. Fry se acordó de que un compañero de trabajo suyo en 3M, Spencer Silver, había desarrollado un pegamento al que trataba de dar salida comercial desde hacía cinco años. Spencer quería venderlo como un spray para rociar superficies o ya esparcido sobre tablones de anuncios en los que los papeles quedarían pegados. Fue Fry el que pensó en el proceso a la inversa —poner el pegamento en el papel- y el resto es historia plagada de muchos millones.
