
La casa está situada en el centro histórico de “Gelnhausen” por lo que la cuestión a resolver fue: “Cómo construir una casa que se integrara en el tejido urbano preexistente, preservando la esencia del lenguaje constructivo tradicional, de volumetrías compactas y tejados a dos aguas, sin renunciar al deseo de los propietarios de habitar en un espacio abierto a la luz y al exterior”.
La solución final, preserva la volumetría compacta y plantea una terraza-dormitorio móvil, que se puede desplegar o replegar (como un toldo) en función de las necesidades de los usuarios. Además la envolvente exterior asume la solución tradicional de las ventanas, pero planteada como un tapiz, alternando vacíos y llenos a partes iguales, con lo que se ha conseguido incrementar notablemente la entrada de luz natural en el interior de la casa.
